Formación / Plan Pastoral
¿Qué es?
El Plan Pastoral de la Esperanza Joven, es el gran sueño de la Iglesia de Santiago.
Es un marco de referencia que responde a las necesidades de una espiritualidad diocesana y secular de los jóvenes, cuya centralidad está en el encuentro con Jesucristo Vivo en medio de una comunidad cristiana inserta en la realidad de la cual participa.
El Plan Pastoral espera que los jóvenes:
Logren suscitar una apertura interior a la acción Todo amorosa de Dios.
Logren un encuentro con Jesucristo Vivo que radicalice su vida por el Reino.
Potencien el desarrollo de un camino espiritual, comunitario y de fe, para llegar a ser Cristianos Adultos y comprometidos.
Den sentido a la vocación por el bautismo: a la santidad, comunión, solidaridad, justicia y a la evangelización.
Despierten a un compromiso con los más pobres y con la Iglesia.
Generen una espiritualidad personal que enriquezca y proyecte la vida de acuerdo a los valores del Evangelio.
El Plan Pastoral comprende 3 documentos:
1. Fundamentos del Proyecto, es decir, el sustento y marco teórico del proyecto general.
2. Marco de contenidos, en el que se desarrollan los conceptos generales presentes en las cuatro áreas de contenidos (integración, Encuentro con Jesucristo, Comunidad Cristiana, Vida Cristiana). Serán el sustento para los materiales concretos y la formación de los jóvenes de Pastoral Juvenil, junto a la constante reflexión de Asesores, Coordinadores y Párrocos.
3. Plan pastoral Esperanza Joven, Itinerario Formativo. En que están contenidas las etapas formativas de la Pastoral de la Esperanza Joven (peregrinos, discípulos y apóstoles). Está dirigido a agentes pastorales como el párroco, coordinador y el Asesor.
Es por eso que queremos invitarlos a ESTUDIAR y reflexionar cada documento del Plan Pastoral como si fuese el más importante. Detenerse por ejemplo, sólo en el Itinerario Formativo (peregrinos, discípulos, apóstoles), sería minimizar este proyecto arquidiocesano.-
El Plan Pastoral es una misión a la cual hay que dedicarle tiempo, reflexión y oración. Sólo así podremos ser Una Iglesia comprometida con la construcción de una ciudad más humana para todos y que impulse a los laicos a transformar el mundo desde el evangelio (Líneas Pastorales 2003-2005).
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