Historia
En 1981 Las comunidades Cristianas de Estudiantes Cristianas COCEF- nacen por iniciativa del Cardenal Raúl Silva Henríquez, quien consideraba de suma importancia acercar a Cristo a los jóvenes, pero no sólo a aquellos de las parroquias o colegios confesionales, también era imprescindible a llevar a Cristo a aquellos que no lo conocían o estaban lejos de él. Por lo que la creación del COCEF, responde a la necesidad de provocar el Encuentro con Jesús en aquellos jóvenes de establecimientos educacionales laicos y del estado (fiscales). Tal como hoy, hay una gran necesidad de misionar el mundo estudiantil no confesional llevando a Cristo a los jóvenes a través de los jóvenes.
Monseñor Silva Henríquez se concentró en la Zona Centro de Santiago, en la cual había numerosos colegios fiscales que podían ser los destinatarios adecuados al proyecto, además, en dichos establecimientos se encontraba un gran número de los estudiantes de la capital y de los colegios más emblemáticos de la ciudad. El resultado fue positivo y pronto varios colegios comenzaron a albergar a su pastoral. Esos años eran difíciles por las circunstancias sociales y políticas del país, por ello, los integrantes del COCEF eran muy activos en la sociedad. Al poco tiempo la Zona Centro no era la única que tenía unidades pastorales de COCEF y éste comenzó a extenderse por todo Santiago a lo largo de los años. Así, Zona Oeste, Norte, Sur, Oriente y Zona Cordillera comenzaron a fundar sus COCEF.
Como cualquier organización la pastoral COCEF poseía una orgánica para su funcionamiento, la cual no dista a la que existe en la actualidad: En cada zona había un encargado, un equipo de animadores, un sacerdote asesor que los acompañaba, y por supuesto, los jóvenes denominados cocefos. Todo Santiago tiene COCEF, conformándose así como una Pastoral Arquidiocesana.
En Mayo de 1991 comienza la implementación de la pastoral COCEF en la Zona Cordillera de Santiago. Éste surge a partir de la preocupación del padre Galo Fernández (actual Vicario de la Esperanza Joven), en su figura de asesor de la Pastoral Juvenil , quien en conjunto con el profesor José Méndez invitan a un grupo de alumnos del liceo Rafael Sotomayor de Las Condes a participar en un campamento de verano. En enero del año siguiente los jóvenes asisten a un curso de formación para animadores, concluyendo con una jornada donde se plantean los desafíos para ese año.
En marzo de 1992 se da inicio al COCEF de nuestra Zona Cordillera donde además del Liceo Rafael Sotomayor, se incorporaron el Liceo Amanda Labarca, El Dorado, Antártica Chilena y otros jóvenes de colegios municipalizados.
El 16 de mayo de 1992 se inaugura oficialmente el COCEF de la Zona Cordillera con la participación de 60 jóvenes estudiantes y con un equipo de animadores jóvenes encargados de acompañar el proceso en comunidades.
Durante ese tiempo el trabajo de la pastoral consistía en mantener procesos comunitarios a lo largo de los años y reforzar actividades que permitieran generar una identidad como los aniversarios o los campamentos de invierno y verano. En esa época se desarrollo la estructura y actividades que subsiste hasta hoy:
* Se convocaba en los liceos a jóvenes de 1° a 4° medio.
* Se armaban comunidades a las que se les designaba un animador.
* Los animadores se reunían una vez a la semana con el asesor.
* Las comunidades se reunían una vez a la semana.
* Se preparaban para los sacramentos en las comunidades.
* Se realizaban dos campamentos en el año uno en vacaciones de invierno y uno en las vacaciones de verano.
Durante el año 1995 hubo dos cambios de encargados o asesor lo que produjo una crisis en la pastoral COCEF zonal, influyó también en hubo animadores que se fueron y otros siguieron durante un tiempo breve, pero lo que más afectó fue que todos los jóvenes que se habían preparado en PROFAJ (proceso formativo equivalente a AES de esos años) para ser animadores y producir el recambio, no permanecieron y fue necesario pedir la colaboración de jóvenes animadores de diversos lugares.
Una vez que llegó el segundo asesor del año 1995 y conformar un nuevo equipo comienza a desarrollar un trabajo con mayor profundidad: “A mí se me pidió formar comunidades reales y darles espiritualidad. Yo trabajé para integrar al COCEF en la Zona y así comenzamos a participar en Misiones, Jornadas Zonales, Encuentros de Oración, Encuentro Continental de Jóvenes, Jornadas Mundiales de la Juventud (París y Roma), etc.”
Hacia marzo de 1996 el COCEF de la zona posee un cambio generacional de los animadores y de sus encargados, lo que permite reforzar su presencia en la zona y también observar la finalización de proceso de comunidades que se proyectan a un trabajo y servicio pastoral más concreto.
Además, se abre la participación del COCEF a la vicaría de forma más permanente y comienza a ser reconocido por otras unidades pastorales, esto refleja que el trabajo de esta pastoral cala más profundamente en la zona. Eta época se recuerda a través de las convocatorias, en las cuales se utilizaban frases como las siguientes: ¿Te aburres viendo Sábados Gigantes?, ¿vas a coser?, no al COCEF… Ahí vienen los CONAF, los cufifos…. Más allá de las bromas, responde a un reconocimiento de la pastoral como algo vivo y permanente.
Durante el año 1997 hay dos acontecimientos importantes para la zona: el primero hace referencia al establecimiento de las metodologías de trabajo de la pastoral en su identidad y de la estructuración de los campamentos tal y como se hacen hasta el día de hoy. En segundo lugar, se hizo necesario integrar todos los COCEF de la arquidiócesis, puesto que muchos no se involucraban entre sí, esto no permitía conocer cabalmente metodologías de trabajo, formación o itinerarios formativos de las comunidades. De este modo, se recoge todo el material existente, se desarrollan ejes, temáticas y objetivos comunes, para así ordenar de mejor manera el proceso comunitario que se espera desarrollar con los jóvenes; de esta experiencia surgen las llamadas fichas del COCEF, un cuadernillo para cada año de comunidad.
Con la herramienta de las fichas de trabajo más encuentros, jornadas y experiencias de fe que permiten conservar la identidad comunitaria y de Iglesia se mantiene el COCEF unos años más.
El año 2001 el Arzobispado de Santiago sufre una gran crisis económica, esto provoca que muchos proyectos no puedan sustentarse y que deba seleccionarse cuáles son los más viables. Es por eso que el COCEF tampoco queda ajeno a la crisis. Los jóvenes de esta unidad pastoral no tienen quien los respalde como proyecto. Esto produce que muchos COCEF desaparezcan de las zonas, quedando sólo tres con sus unidades pastorales: Cordillera, Centro y Oeste.
En la Zona Cordillera el interés por trabajar con los jóvenes más vulnerables del sector por parte de su entonces vicario (P. Roberto Espejo) permite que la pastoral se mantenga, puesto que se consideraba que estos jóvenes eran de valor, poseían proyección pastoral. Además era necesario atenderlos:”Lo que hicisteis a uno de los más pequeños a mí me lo hicisteis”.
El año 2001 el COCEF toma a cargo un gran desafío que persiste hasta hoy: encargarse de organizar y desarrollar el Vía Crucis zonal que se realiza en conjunto con la Municipalidad de Las Condes.
Es de esta manera que el COCEF de la zona cordillera de mantiene a lo largo de muchos más. Durante el año 2002 el COCEF zonal trabaja fuertemente vinculado a la vicaría y todas sus actividades y se relaciona muy fuertemente con las demás pastorales juveniles parroquiales o de colegios particulares, lo que permite incorporara también diferentes kerigmas y desarrollar el sentido eclesial.
Durante mediados del año 2002 y el 2003 la pastoral vive otros cambios: hay una nueva generación de animadores muchos de los cuales provienen de las antiguas comunidades- y también cambia el Encargado o Asesor Zonal (quien había ayudado profundamente a generar un identidad en la espiritualidad de la pastoral y metodológicamente). También, se debe tener en cuenta que los colegios fiscales ya no son tal, sino municipalizados y particulares subvencionados. Pero la sigla ha quedado arraigada como un nombre y ya no responde a ello, sino a una experiencia de vida comunitaria. Esto hace que se incorporen colegios que no son puramente municipalizados.
El año 2003 hay un gran reencuentro en el COCEF que se concreta en la celebración de un se Encuentro Arquidiocesano. Esta experiencia posibilita que se recupere la pastoral y obtenga importancia más allá de las zonas en las que podía estar presenta. Se desea dar una mayor difusión al proyecto y entregar mayores posibilidades para que más jóvenes estudiantes tengan comunidades en sus liceos y colegios. Así surge el un nuevo Proyecto llamado Pastoral Escolar, cuyo modelo sería el COCEF.
El año 2004 se comienza a trabajar con el nuevo proyecto de Pastoral Escolar-COCEF, incorporando además el Plan Pastoral Esperanza Joven que podía retroalimentarse, a su vez, de la fichas de trabajo de las comunidades. El COCEF ya no es la única opción para una pastoral de colegios, se concibe una Pastoral Escolar completa que incluye al COCEF. El desafío: es desarrollar nuevas convocatorias.
Esta visión permite la incorporación de comunidades en nuevos liceos con sus grupos pastorales como el colegio José María Narbona, San Esteban Mártir, Liceo 7 de niñas, Liceo José Victorino Lastarria o Liceo Tajamar. Continuando el trabajo en los colegios y liceos de la zona cordillera que ya estaban con anterioridad como Rafael Sotomayor, María Luisa Bombal, Antártica Chilena, Amanda Labarca, Alexander Fleming, Complejo Educacional Lo Barnechea , entre otros.
Para el año 2005 sucede un nuevo recambio de animadores, los cuales proceden de las comunidades de la pastoral y de algunos colegios o parroquias. Ello hizo necesario formar o complementar la formación de los animadores no sólo a través del proceso de Animadores de la Esperanza, sino de otras instancias. Así surge el proceso de formación de animadores de Pastoral Escolar denominado Boanerges, el cual en la figura de San Juan y en el rescate de las tradiciones, metodologías y espiritualidad del COCEF complementa la preparación de los animadores. Este proceso respondía a un área formativa que comprendía cabalmente la forma de hacer pastoral en los colegios, ya que retomaba las herramientas que resultaban exitosas en ese ambiente. Este proceso formativo complementario se mantuvo hasta el año 2009.
El año 2007, se produce un nuevo cambio de encargado zonal de la pastoral quien debía acompañar a los jóvenes animadores quienes provenían de las diferentes comunidades ya existentes. Su tarea ha sido reforzar esta pastoral en los colegios que al igual que hace años atrás requerían la atención y el Encuentro con Jesús. La perspectiva de la actual Pastoral Escolar ya no incluye sólo jóvenes, sino que en algunos casos desea abrirse a la comunidad educativa en su completo.
A pesar de los cambios incluso las de nuevo encargado para el 2010- en la zona Cordillera es donde perdura el espíritu del antiguo COCEF, con sus tradiciones, espiritualidad, trabajo comunitario y metodologías. Si bien es cierto la pastoral de alumnos, apoderados o profesores y las pastorales de otros colegios son parte de la Pastoral Escolar; en la zona permanece el interés en todos sus vicarios de: llevar a Jesús a los jóvenes más vulnerables de la zona, de vivir una experiencia comunitaria profunda que en un futuro permita que sean los cristianos que el mundo necesita.
Y este año 2011 tenemos nuevos desafíos, miramos nuestra historia para reconocer que Cristo nos acompaña hace ya 20 años. Y nos hemos dado cuenta como decía un ex asesor: Cristo no vale la pena, vale la vida.